sábado, 18 de julio de 2020

Las noches son heladas en julio




En las noches heladas de julio
hay bares de Buenos Aires
que ostentan ojos hermosos
y abren besos de olvidarlo todo.

En las noches heladas de julio
la soledad saca pañuelo blanco
y te convence con palabras
de jugar, esta vez sí, todas las cartas.

Una noche helada de julio
me entregué al vino y la poesía
y a esos confines victoriosos
de las pequeñas muertes que te dan la vida.

En las noches heladas de julio
ya sé qué calles no volver a andar.
Pero agradecer se impone en cada caso
aún en las historias que terminan mal.

En las noches heladas de julio
el falta envido sin cartas suele salir mal.
Pero gracias a los bares, las canciones y mi espalda
como dice la poeta, hay una vara que más nunca volveré a bajar.