miércoles, 11 de mayo de 2016

Preceptora prusiana

Preceptora prusiana
A veces, como anoche, sale conmigo de copas. Su pollera gris de franela gruesa enumera con astucia cada una de las libertades que no debo. Nada parece haber debajo de su bombacha cuando se para con la espada de semántica perfecta y defiende los “No, por si acaso mañana”. Ella eligió como vida ser la preceptora prusiana que me cuida de la nada.
Ayer la ahogué en Campari, le grité enfurecida que hoy no existe mañana, que cuando el deseo urge, la edad no importa nada. ‪#‎CuentosCortos‬