sábado, 28 de marzo de 2020

Cuarenta y once veces



Colgada de telarañas como lianas para atravesar el pantano desde el aire e intentar llegar a la orilla. Como todxs, pero hoy, cumpliendo años.

Cuarenta y once veces.
Pasó una vuelta nueva al sol
logré hacerme a la idea de las muchas que son
y me dejé las canas
me perdí el respeto y conté los meses de plata que me quedaban
para entonces, sí, dejarme morir
me volví a respetar
la extrañé a ella todavía un poco más
hice menos de lo que esperaba
lloré más de la cuenta
me amigué con estar guardada
intenté empezar de nuevo 365 veces
me reí y dije mil tequieros
agradecí mucho pero menos que hoy
me hice mil preguntas y contesté tres
caminé como hacía tiempo
rearmé la huerta
volví a estudiar
adopté otro perro
bailé y bebí, aunque más sobria que nunca
desaprendí aquello de hacer planes
y sellé un acuerdo de por vida con la soledad:
nunca nos vamos a hacer mal.
No soy la de hace un año, ni dos ni menos tres
pero soy la única que sobrevivió.
Los años nos hacen amar más fuerte, decir gracias y entender mejor. Pero todavía me falta. ¡A por eso voy!