viernes, 8 de abril de 2016

Aviso de regreso

Hay un instante, ni un minuto antes ni uno después, en que te das cuenta de que es hora de irte. Que la velada inaugural, inocente, etilada y muy conversada llegó hasta donde daba para esa noche. Que es hora de juntar las ganas y volver a casa. El saludo, como casual, es un abrazo de esos que aprietan célula con célula las pieles, vestidas, enfrentadas. Y los abrazos hablan, siempre. Aquél anunciaba a puro grito silencioso que esas células iban a volverse a ver. #CuentosCortos