jueves, 26 de marzo de 2015

Desamar

Desamar es desarmar sin desandar. Desamar no es el ruido de una llave que no llega más, ni la soledad de la noche, ni la fantasía de las vacaciones en familia hechas trizas. Es más bien el abismo de empezar a conocerse, la montaña rusa de hacerse cargo de a dónde se llegó pero también de encontrar la libertad, otro tipo de libertad. Son meses, años o el resto de la vida para saberse solo. Con las miserias, las tristezas y las alegrías. Nadie a quien responsabilizar por la propia infelicidad. Uno con uno.